Los productos en polvo suelen envasarse mediante sistemas de llenado con tornillo sin fin combinados con bolsas prefabricadas. El tornillo sin fin permite una dosificación precisa y uniforme, mientras que el proceso de apertura y llenado de la bolsa ayuda a mantener su forma limpia y plana, lo cual es importante para una presentación impecable y profesional en el lineal.

Cuando el proceso de llenado es estable y se controla adecuadamente, cada bolsa contendrá la misma cantidad de condimento. Mantener esta consistencia hace que el empaque luzca más uniforme y le da al producto una imagen mucho mejor cuando los clientes lo ven en el estante.

Para productos espesos como las cremas cosméticas, es mejor usar sistemas de llenado diseñados para pastas junto con bolsas que mantengan su forma en la abertura. De esta manera, los productos viscosos se llenan con mayor facilidad y la bolsa no se deforma ni causa problemas al sellarla.